ALEX SEGOVIA

        • asegovia8@gmail.com
          IG: @teatroterapeuticogestaltico
          @escenarioinvisible
          Whatsapp: +54 119 6153 7416

 

 

  • Director del Centro de Teatro terapéutico gestáltico
  • Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
  • Ex – Docente de la Escuela de Formación en Gestalt de AGBA
  • Programa SAT (“Seekers After Truth”)Niveles : I, II, III y IV directamente con Dr. Claudio Naranjo. (Discipulo directo de Fritz Perls)
  •  Discípulo y colaborador del Dr. Claudio Naranjo.
  • Creador de Teatro Terapéutico Gestáltico
  • Docente Invitado en las Escuelas Gestalt Viva Claudio Naranjo: Sedes Puebla y Chiapas, México y Rio de Janeiro Brasil. E Institut Gestalt de Vanguarda Claudio Naranjo Belo Horizonte, Brasil.
  • Dictado de Laboratorios de Teatro terapéutico Gestáltico en México DF, Tijuana Baja California,  San Cristobal de las Casas Chiapas, Guadalajara, Culiacán, Ensenada, México.
  • Formación en Movimiento Auténtico.
  •  Experiencia con Plantas sagradas, con el maestro Juan Flores. Mayantuyacu, Pucalpa, Perú.

 

 

AMANDA URSULA BUNETA

aubuneta@gmail.com
IG: @amandaursulabuneta
Whatsapp: +54 119 4023 5857

 

 

  • Directora academica del Centro de Teatro Terapeutico Gestaltico
  • Maestra Nacional de Danzas Clásicas
  • Licenciada en Psicología (Univ. Kennedy, Buenos Aires).
  • Especialista en Danza Movimiento Terapia (UNA)
  • Psicoterapeuta gestáltica formada en AGBA.
  • Co-Creadora de Escenario Invisible junto a Alex Segovia
  • Psicoterapeuta de adultos, de forma individual y grupal (desde 2001).
  • Formada en Movimiento Autentico (Centro de Formación y Práctica en Movimiento Auténtico de Buenos Aires
  • Coordina Grupos de DMT, grupo de Movimiento autentico.
  • Co Coordina espacio grupal de DMT en el Hospital de Emergencias Psiquiátricas Alvear


Equipo Teatro Terapeutico Gestaltico Social:

Acciones en comunidad. Colectivo Teatral Terapeutico. Multidisciplinario.

IG: @ttgcomunidad

 

Celia Güichal

celiaguichal@gmail.com
FB: @creatividadparalatransformacion
IG: @celiaguichal

www.arqueologiasdelamemoria.com

 

La formación en TTG fue la llave que me permitió integrar múltiples caminos de búsquedas vitales: los talleres de escritura, las artes plásticas, la danza de ritmos y arquetipos afrobrasileños, la terapia corporal y la práctica de zazén. También preguntas de índole filosóficas que acompañaron mi carrera de Cs. de la Comunicación; la pregunta por la posibilidad de la narración y de la experiencia. Luego de siglos de saber cómo transmitir una experiencia de vida a través de narraciones de una generación a otra, luego de la primera guerra mundial, los hombres volvían mudos de las trincheras. La experiencia estallada en pedazos, la palabra congelada. “¿Es posible narrar experiencia hoy?”, esa pregunta, formulada hace 80 años por Walter Benjamin, que es la pregunta que también subyace a las búsquedas expresivas de las vanguardias de entreguerras y de posguerra, sigue vigente para mí y continúa motorizando una incesante búsqueda en mi vida que se plasma en diversas creaciones. ¿Qué historias necesitamos contar, qué experiencia es posible hoy?, ¿cómo transmitirla?

Entre muchas cosas, TTG me permitió encontrar el coraje para abordar con renovado impulso un tema que siempre me ocupó y me preocupó: la vida de los espacios educativos. O mejor dicho, la vida en los espacios educativos. ¿Cómo recuperar la potencia vital que implica la experiencia de aprendizaje en estos espacios? Sé que hay palabras, como “educativo” y “terapéutico” que pesan mucho y enseguida ponen en funcionamiento la gran máquina de categorizar y etiquetar lo que va junto, lo que va separado…

Si el aprendizaje puede ser potencia vital, creativa, es porque está presente el cuerpo. ¿Cómo volver a darle espacio al cuerpo en los espacios educativos? ¿Qué forma de conocimiento emerge de la participación del cuerpo en la aventura del aprendizaje? Las respuestas no me llegan con certezas sino en forma de propuestas ( o “intentos”) de experiencias. En 2018 vivía en Cachi y me encontré con otro espíritu inquieto, Silvina Martínez. Un amigo artesano había definido su tarea como la de “agite cultural”. En ese momento ella estaba en el área educativa del Museo Arqueológico de Cachi. Me invitó a que armemos una propuesta cultural conjunta, que luego devino en talleres creativos para indagar en la historia regional con alumnos y docentes de cuatro grados de una escuela local. Con la formación en TTG recién completada, el impulso integrador de TTG hizo lo suyo. Nos abrimos a los discursos del cuerpo, así como a los de la ciencia y del arte. Danzamos la historia. Luego llevamos la propuesta a un colegio secundario. ¿Qué sucede si ponemos el cuerpo y la reflexión en estado creativo para acompañar la pregunta sobre los sueños y los deseos de estos jóvenes a punto de egresar? Estas experiencias fueron el inicio de un proyecto conjunto, Arqueologías de la memoria.

Ahora nos integramos a esta red de personas con las que hemos compartido las profundas experiencias de teatro terapéutico gestáltico. Siento que nos une una motivación por cruzar umbrales de lo conocido para acceder a lo desconocido; también la certeza de que el grupo mismo puede sostener el misterio de cada singularidad.

Si TTG tiene la potencia de ayudar a integrar esos caminos es porque -retomando los términos propios de este arte- sabe crear un medio sorportativo para toda expresión requerida por el ser en ese momento de encuentro grupal, incluyendo la sombra y el caos. TTG es un arte -arte del ser- profundo, delicado y feroz que nos invita a mirarnos en espejos que muchas veces no queremos mirarnos. Y sin embargo, ¡oh! es del encuentro de nuestra presencia con ese reflejo de donde provienen los tesoros ocultos que renuevan nuestra existencia personal y comunitaria.


 

Hernan Grinstein

hernan.grinstein@gmail.com
IG: @hernanGrinstein

 

 

El teatro terapéutico de Alex, Amanda,
el escenario invisible
y los verbos que me dejó:

Aprender
Aprender a mirar el frasco medio vacío,
dejar de verlo siempre lleno.
Verlo colmado de miedo y dolor.
Y arroparme para que mire despierto
Desempañarme los lentes, cambiarles el visor
Renovar el prisma.
Des-enmascararme.
Ver la soga un poco pegada al cuello, un poco amarrada, un poco asfixiante.
Resonar perplejo.
Dejar de verme abundante
Cortar la dulzura
Dejar de agradar
Dejar descansar a mi páncreas
Observar
Ser observado. Ser plasma, objeto y materia del estudio
Ser el estudio
Ser material de estudio
Ser.
Bailar.
Bailar porque sí
Fluir.
Confrontar
Confrontar conmigo
Con-frontar
Volver a Ser
Llorar de alegría y llorar de tristeza. A borbotones.
Aunque duela, volver a confrontar-me
Brotarme de verme. De verme salir.
Sospechar de la bondad
Sospechar de mi bondad
Sospechar de la bonanza
Sospechar de la alabanza
Amar con los ojos abiertos
Concientizar
Cicatrizar
Rivalizar
Y verles trabajar.
Aprender.
Cortar, romper y suturar.
Seguir observando
Oír
Oírme
Oír
Verles trabajar.
Aprender, aprender, aprender.
Volver a llorar.
Terminar, para volver a empezar
Nacer con mucha fuerza,
Nacer con dolor
Nacer incómodo
Nacer de una vez y para siempre
Agradecer. Para siempre agradecer.
A estos inclaudicables parteros
A este Chaman tan áspero, como hermoso
Que mientras nacía mi hijo, nacía también yo
A la luz de sus brazos amorosos.

Con amor y profunda gratitud, Hernán Grinstein (otoño 2020)


Leticia Olasagaste

leticia_ola@hotmail.com
IG @leticiaolasagaste
Whatsapp +54 9 2227417986
ROQUE PEREZ

Mi niñez sucedió en el campo, conectada con la naturaleza y la vida al aire libre en un espacio llamado La Paz, en el partido de Roque Perez, Pcia de Buenos Aires. Ahí, en ese rancho, frente a un espejo tríptico, desde pequeña, danzaba, cantaba y actuaba: jugaba incesantemente con mucha pasión y soñaba con cada giro y con cada personaje.
Y viví … y pasó el tiempo y …. Siempre fui una buscadora incesante de herramientas para la salud
Trabajé como Docente de Letras desde mis 19 años. Y cerquita me inicié en este viaje de la actuación en mi ciudad, y más tarde me conecté con uno de mis primeros maestros de teatro que hablaba del SER – Osvaldo Guidi; luego vinieron Luis Augustoni y Ricardo Bartís. Más tarde, 2002, llegó la creación de mi Taller de Teatro: “Cuerpo y Alma” en mi ciudad. Hoy trabajo como Docente de Teatro.
No tan distante, comenzó mi búsqueda por el SER ¿quién soy?, entonces inicie psicoterapia. Gracias Carmen! Un camino de continuas muertes y renacimientos: crisis, pérdidas, desorientación, abandonos, tristezas, desafíos, dudas, miedo y temor a la locura. Un camino de ida… Talleres vivenciales de Ser en Acción: Gracias Vivi y Fer!
Y llegó mi título de Lic en Psicología en 2012.
En 2018 una publicidad en redes sociales anunciaba Formación en TTG: Mi curiosidad y mi pasión fueron el estímulo para inscribirme en Escenario Invisible… y llegó el Intensivo, los talleres y la danzaterapia y el eneagrama y continuamos… Experiencia profunda e intensa, caótica, dolorosa y tan saludable!!
Un escenario en donde teje tu personaje su propia trama y te muestra y te ves y te ves a través de otros- tus compañeros- y descubres tus sombras… Una vasta red infinita del conocimiento acerca de uno mismo.
Este fue el camino en donde gran parte de los trazos de mi vida conectaron y coincidieron en Ser y hacerme uno con mi caos … en TTG, que se hace cuerpo a través del teatro y la danza, y se descarna y duele, en cuerpo y alma, movimiento y pausa, acción y observación, construcción y de_ construcción, palabra y silencio, reconocimiento y experiencia, dolor y salud, resistencia y cambio…
TTG es cambio: Es habitarme con mis miedos, con coraje y confianza,, yendo en búsqueda permanente de ser consciente de aceptarme, más el trabajo cotidiario de cambiar y lidiar con mi ego. Gracias a todos mis compañeros por co-crear en red. Gracias infinitas Alex y Amanda por acompañarnos en este camino!


Lucia Garcia Otero

luciagarciaotero@gmail.com
IG: @Lucia.garcía.otero
@lucia.sesiones


Era el año 2003, yo tenía 20 años y había pasado por algunas psicoterapias más tradicionales que me habían acompañado en algunos momentos nubosos y complejos de la adolescencia pero que llegaban a un punto en el que se agotaban. Buscaba algo diferente… una vez leí en el diario acerca de «otros tipos de psicoterapia» y me enteré que la Gestalt «se centraba en el aquí y ahora». No sabía lo que eso significaba en lo concreto, pero sentía en esa idea una especie de grieta atractiva por la que -quizás- podría entrar una luz nueva. Llegué a Alex (Segovia).

Lo primero que sentí es que el proceso terapéutico no sería fácil… que iba «en serio» y que me proponía un compromiso y una disposición importantes para que sumergirnos en este viaje tuviera sentido. Y confié. Y acepté.

Fueron años de ir abriendo los ojos gradualmente, de aprender a estar ante la mirada atenta de un Otro dispuesto a ir mucho más de las apariencias, las cáscaras y las máscaras.

Me fui abriendo hacia el arte, hacia mi propia expresión y mis formas particulares de comunicar lo que me pasaba, con toda la libertad que habilitan las artes plásticas, la narrativa, el clown, la danza, el teatro, el trabajo con la voz.

A través del TTG me permití (porque hubo un lugar cuidadosamente contenedor y amoroso para ello) ser «loca», «rara», «desarmada», «vulnerable», «deforme», «depresiva», «obsesiva», «imperfecta», «egoísta», «miserable», «victimaria», «dependiente» y tantas cosas más que la vida en el mundo no me permite desplegar (y hacer conscientes todas sus dimensiones) por la condena social que conllevan. En cada una de esas experiencias pude contactar con la energía creativa y poderosa que cada uno de esos roles tienen como don, y cómo sublimarlo.

El vínculo terapéutico con Alex me hizo aprender que podía ser comprendida en lo más profundo de la complejidad humana, que podía estar acompañada cuando entraba en hondas, profundas y densas cuevas de oscuridad interior. Me mostró que no necesito ser algo diferente de lo que soy. Confió en mí cuando yo misma no confiaba… Sostuvo. Presente. Paciente. Desafiante. Tantas veces «caímos al vacío» juntxs, y el vacío nos recibió y nos devolvió una mirada más transparente. Más real. Más conectada. Más humana.

Capas y capas de corazas se fueron resquebrajando, disolviendo, cayendo.

Y el viaje se volvía cada vez más creativo e inesperado…

En este viaje… existe la libertad y la apertura de que todo lo que suceda tiene su lugar, más allá de las «formas», lo importante es lo que subyace… que excede a cualquiera de estas palabras.

Sigo descubriendo el «aquí y ahora» cambiante, fértil, disponible como energía para tomar y alimentar mi motor interno que hoy se dedica a ampliar mi ser humana, consciente, libre y capaz de sostener a otrxs (con toda la profundidad y amor) como me sostuvieron a mí.


Mabel Benedini

Facilitadora en creatividad, dramática creativa, movimiento auténtico.
IG:@mabelbenedini
FB:@Mabel Sara Benedini
mabelbenedini@gmail.com

¿En qué incidió TTG en mi vivir?

Hay circunstancias, hechos, información, frases, canciones, música, encuentros que aparecen justo en un momento y quizás como respuesta a una pregunta o inquietud surgida en momentos difíciles o confusos. 

2018 fue para mí un año de dolor y duelo. Mi marido murió al principio de ese año; aunque fue el término de una enfermedad igual es diferente la imaginación a la realidad. Habían sido varios años de acompañamiento. El final de una vida juntos. Sentía vacío y detención. Los transité. El dolor de la ausencia era fuerte.

En 2019 apareció el anuncio de TTG y la formación. Lo sentí como un llamado a intentar movilizarme de alguna manera y también de atravesar el duelo. Ya conocía a Alex y Amanda; sentí que TTG podía ser un espacio seguro para ver con más claridad.  

En el primer encuentro de la formación (sábados y domingos cada 2 meses) luego de haber trabajado intensamente con el grupo y realizado diversas propuestas, el trabajo desembocó en la creación de una escena con sus personajes previamente trabajados con una compañera (T) y cuyo conflicto fue a su vez diseñado por otros dos compañeros y su propuesta era de que fuese en tono de comedia y si era posible personajes locos (nos pusimos peluca y nariz de payasos).  Mi personaje era el de una mujer a punto de dar a luz (justo a mí que no tengo hijos) y el de T era el de la enfermera. La escena comenzó de alguna manera. Desde el vamos me sentía insegura y el personaje no me gustaba. Ya desde el comienzo mi sentir era que no sabía qué hacer, estaba detenida, tenía miedo. El trabajo de Alex fue el de ir dando consignas que fueron llevando nuestro trabajo hacia una real conexión entre las dos y mayor acercamiento entre ambas y sus personajes. Intervino también Amanda y esta escena se fue desenvolviendo desde lo real, desde el sentir, fueron como pequeños pasos, y mi personaje (¡yo misma en fin!) no dio luz a un bebé, se manifestó en un sonido primero, como un ronquido, una profunda tristeza, un quejido… que devino luego en un grito visceral desde mis entrañas (las sentí); el sonido salía sin obstáculo. Un grito interminable, cada vez más fuerte, cada vez más profundo. Un sonido que venía de lejos y atravesaba toda mi historia. Sin pensamientos.   No sé cuánto tiempo pasó hasta que se agotó (ambas siempre contenidas por la presencia de Alex y Amanda) y finalizó en un mirarnos a los ojos sinceramente, un abrazo de ternura y contención de mi compañera hacia mí y un descansar mío en sus brazos. Entonces… ¿Quién había nacido? Punto de giro. Jamás me había pasado este gritar interminable como agua que viene con fuerza y arrasa.  Lejos había quedado la farsa de nuestros disfraces, de los instrumentos, de la comicidad forzada de algo que no podía salir sino por un camino de autenticidad, contenido y guiado que detonó en un real punto de giro. Algo muy antiguo había gritado en mí al fin. Algo en ambas se había manifestado claramente en ternura y compasión.

Un sincero agradecimiento a mi compañera T, a Amanda y Alex.   

By Mabel


 

Maria Puig

aryavati14@yahoo.com
IG: maria.puig1

Yo soy uruguaya y vivo en Montevideo así que durante por lo menos tres años viajé una vez por mes a Buenos Aires. Primero hice la formación en TTG y después la de Eneagrama. Y luego me enamoré de la gente y del lugar y seguí yendo para hacer un proceso personal. Solo detuvo mi amor la pandemia.
En cuanto a proceso sobre mi forma de estar y actuar en el mundo como personalidad, el TTG me dio una perspectiva diferente, que no va por el discurso que decimos en una terapia (y yo soy terapeuta) sino por otro lado que es dificil de explicar pero que funciona.
El baile con Amanda, el teatro con Alex… no hay palabras para describir la experiencia… hay que vivirla.
Es una experiencia más visceral, más corporal, que me fue cambiando poco a poco. No soy la misma que viajó por primera vez a Buenos Aires.
En lo personal esta perspectiva de ser valiente de la mano de Alex y Amanda me dio mucho y hoy me permite atreverme a cosas que antes no podía como escribir que era uno de mis sueños. Siento que esa valentía la desarrollé mediante el baile y las escenas de teatro.
Por otra parte está la gente. La contención de Alex y Amanda, su generosidad y la camaradería entre participantes. Conocí gente que hoy me es muy querida. Y no veo la hora de poder volver a Virasoro y Tres Arroyos!.
Por último pero no menos importante, me convoca el proyecto de difusión de herramientas sanadoras para la humanidad. Y ahí estoy, incondicional… si, militante de lo bueno para todos


 

Mariana Morales Pagani

mmoralespagani@gmail.com        

 

A fines de 2015, después de años de terapia psicoanalítica, comencé un trabajo terapéutico con @amandaursulabuneta. La mirada distinta, el trabajo con el cuerpo y el salirme de mi novela personal fueron las claves de un trabajo que sería un antes y un después en mi vida.
Ella me habló por primera vez de #Eneagrama de #Evolucióndeconciencia. Yo llegaba a casa y googleba lo que me decía pero no entendía mucho. Entonces sucedió la confianza. Y me dejé llevar. Entré a grupos de teatro terapéutico gestáltico de la mano de Amanda y su pareja @alexsegovia. Entre ambos y con mis compañeros fuimos atravesando un año de conocimiento juntos.
Iniciábamos con una ronda en la que cada uno contaba cómo estaba, y como si fueran tejedores de hilos invisibles, Alex y Amanda sacaban temas, personajes. Ella nos hacía danzar los pensamientos, los sentimientos, llevar al cuerpo nuestra alma para verla expresada. En movimiento. “El cuerpo no miente” y el relato que uno se cuenta iba quedando en otro lado. Pasábamos al teatro siempre para quedar perplejos de nuestra propia identidad, de nuestra propia posibilidad. Movidos, asqueados y siempre más concientes de que todo lo que aparecía decía y mucho de nosotros.
Así fui llegando al primer seminario de Eneagrama para terminar de dar un vuelco a la idea que tenía sobre mí. Fue un golpe fuerte pero que me preparó para poder intentar cada tanto ir más allá del ego. Algo que en #astrología se vincula y mucho con el mecanismo lunar. Algo inconsciente que en algún momento nos dio refugio y entonces reproducimos de manera inconsciente y lo llamamos ego. “Yo soy así”.
El trabajo con Alex y Amanda me hizo comprender que podía ser mucho más. Que lo que estaba haciendo era también una elección. Podía no ser así, y podía ser de otra manera. Ahí vamos, trabajando aún en eso. Porque, del ego nunca se sale y gracias a él hemos llegado hasta aquí.
Un par de años después, me formé con ellos en Teatro terapéutico gestáltico. Mi idea es pronto aplicarlo al #tarot y a la #astrología. Llevar al cuerpo los lenguajes simbólicos que también gracias a ellos me animé a transitar.
Este año, junto con otros compañeros del TTG y siempre gracias a la generosidad de Alex y Amanda que nos animan y motivan, se armó y se arma este grupo abierto a la comunidad para experimentar el TTG.
En muchas de mis sesiones he recomendado el eneagrama, el teatro terapéutico y también a Alex y Amanda como terapeutas, hoy también les recomiendo participar de estos encuentros y abrirse a lo desconocido, al caos y a la posibilidad de una nueva forma. De ir más allá de lo que llamamos ego.


 

Mariana Nieri

mariana.nieri@gmail.com 
IG: @Nierimariana

 

En el año 2014 en una sesión de terapia surgió mí necesidad de integrar dos amores, el teatro y la terapia. Mí terapeuta enseguida me contacto con alguien que me dijo » tenés que ir de Alex». Impulsiva y entusiasmada, sin saber bien de que se trataría, emprendí ese viaje. Un viaje de tres días, sin retorno. Aquella experiencia fue mí primer contacto con eneagrama y ttg. Conecté con muchas emociones que hacía rato estaban » al lado del camino» . Me vi aguerrida peleando, eufórica, muerta de risa, de dolor y por primera vez, muerta de miedo. Comence a ver y a verme de otra manera, a sentirme y comprenderme de otras formas. Luego vinieron otras experiencias y la formación. En cada encuentro hubo un denominador común: un grupo, amor, contención y confianza, aspectos que gracias a ese contexto comencé a reconocer en mí y a echar luz sobre ellos. Aprendí a abrir los brazos, a pedir, a recibir. También estuvieron presentes el caos, la ira, el asco, las ganas de escapar…mis personajes habilitaron tímidamente mí juego, mí espontaneidad sobre el escenario de la incertidumbre. Así me conocí más, me amplíe y corrí el velo a lo impensado, a lo imposible dando lugar al movimiento, al baile, la escucha, resonancias, a la alegría y al dolor. Momentos donde » lo íntimo» dejo de ser un peso y descanse en miradas amorosas, abrazos, silencios y palabras en medio de almuerzos bajo la llovizna o al sol de una contenedora terraza de flores. Es difícil explicar la experiencia por eso me entusiasma invitar a este viaje a quien quiera sumergirse en una verdadera transformación. Gracias Alex , Amanda y cada grupo que sostuvo y acompaño parte de mí proceso..que aún continúa…